La Casa Winter, el gran misterio de las Islas Canarias

Ninguna casa de las Islas Canarias tiene tantas historias detrás como el palacete construido en la playa de Cofete, la Casa Winter. Una vivienda, que destaca por su torre circular adosada a uno de sus laterales, la cual se encuentra situada en la zona más desolada de la Península de Jandía en la isla de Fuerteventura. ¿Por qué es tan famosa esta casa? Vamos a descubrirlo.

Casa Winter

La Casa Winter, el gran misterio de las Islas Canarias

La casa, la cual toma su nombre de su dueño Gustav Winter, se construyó a lo largo del año  1946 y desde entonces ha estado rodeada de un halo de misterio, que nadie ha conseguido disipar. ¿Qué tiene de raro esta casa? La casa en sí nada, ya  que es una construcción bastante normal, toda la polémica que la rodea se encuentra relacionada con la identidad de su dueño.

Según las malas lenguas, Gustav Winter era uno de los más de cien integrantes de la lista de espías alemanes que Inglaterra creó en 1945.  Una lista de hombre y mujeres, a los que supuestamente el Gobierno de Franco dio cobijo para evitar que fueran juzgados por los aliados.

¿Era Gustav Winter realmente un espía alemán? No es algo que podamos afirmar con certeza, ya que él siempre negó que hubiera ejercido esta profesión. Sin lesbianas follando embargo, el hecho de que construyera su casa en un lugar tan apartado y de tan difícil acceso, ha provocado que multitud personas, crean que Don Gustavo (como lo llamaban los habitantes de la zona) escondía oscuros secretos.

Leyendas que circulan sobre la Casa Winter

Existen multitud de disparatadas historias sobre esta construcción, entre las que gozan de mayor popularidad se encuentran las siguientes:

*Era un refugio para los submarinos alemanes. Admito que a mí también me parece algo bastante alocado, pero es una de las leyendas webcams porno más populares. Según se cuenta, los submarinos alemanes podrían acceder hasta los subterráneos de la casa, valiéndose del sistema de cuevas formado por la erosión marina.

*Fue un lugar en el que los alemanes hacían escala para escapar hacia América. O por lo menos eso es lo que muchos quisieron pensar, al ver cómo, tras varios proyectos fallidos, Gustav Winter colocó una valla para evitar el paso de los curiosos hasta bien entrados los 50. En el imaginario popular pervive la idea, que esta medida estuvo motivada porque Franco cedió todo aquel terreno a los alemanes para que pudieran aterrizar en la isla sin levantar sospechas.

* Vagonetas y explosiones. Cerca del lugar en el que se encuentra construida la casa, todavía hoy se puede ver abandonada una vagoneta de una empresa alemana llamada Krupp. Y no es el único rastro que se sale de lo común, ya que también es posible ver raíles que se dirigen hacia la cercana montaña. Dos indicios que multitud de personas han querido ver como una pista de los planes de Winter para unir ambos extremos de la isla con fines militares.

En esta misma línea, la de los túneles ocultos para unir de forma subterránea Cofete con Morro Jable, muchos lugareños dicen recordar que en aquella época se escucharon explosiones de gran potencia en las cercanías de la casa Winter.

¿Hay algo de verdad en estas leyendas? Probablemente sí, pero es algo que nunca sabremos, ya que la Casa Winter ahora pertenece a una empresa privada, cuyos fines desconocemos.

 

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