San Borondón, la legendaria octava isla canaria

Uno de los misterios más grandes que rodean el archipiélago de las Islas Canarias, es aquel que tiene que ver con la octava isla canaria, San Borondón. Pero…¿las Islas Canarias no son siete? Sí, pero en multitud de ocasiones aparece en el horizonte la silueta de una misteriosa isla que desaparece sin que nadie se explique todavía el cómo ni el porqué.

Ojo, porque no es una leyenda o una fabulación que los canarios hayan ido pasando de fotos caseras generación en generación. Esta isla o islote está tan perfectamente documentada, que Juan Abreu Galindo le asignó sus propias coordenadas. Y no es el único que ha visto este lugar, ya que tanto Pizzigano en el siglo XIV como Toscanelli en el XV la dibujaron en sus mapas. Incluso, hay marinos como el portugués Pedro Vello, que no solo afirman haberla fotos jovencitas visto con sus propios ojos, sino que además desembarco en este lugar para explorarlo.

Tanta fama adquirió esta historia, que multitud de marineros se aventuraron en su búsqueda sin obtener los resultados que tanto deseaban e incluso la propia Monarquía española envió a uno de sus hombres a investigar tan extraño suceso.

San Borondón

¿Por qué se le dio el nombre de San Borondón?

Esta isla fue bautizada con este nombre en honor de San Borondón, un santo irlandés del siglo VI de nuestra era que rebautizado así en las islas Canarias (realmente se llamaba San Brandán, Brend, que según cuentan las crónicas sobre su fotos maduras vida escritas entre los siglos IX al XII, navegó por el Océano Atlántico durante siete largos años, acompañados de catorce monjes. ¿Qué hacía este monje tan lejos de su hogar? Parece ser, según las fuentes existentes, que dejó su Irlanda natal para salir en la búsqueda de la isla del Paraíso.

¿Cómo se sabe que San Borondón pasó por las Islas Canarias? Realmente no se sabe, ya que no hay ninguna información que lo respalde. Lo que si se tiene documentada, es la presencia en el archipiélago de un nombre al que conocían con el nombre de Brandano. ¿Es el mismo hombre? Puede que sí o que tan solo se trate de una curiosa coincidencia, pero lo cierto es que muchos creen que este Brandano es San Brandán.

Sea este o no el mismo hombre, esta isla videos xxx incesto fue bautizada con su nombre, porque este santo afirmó que por culpa del mal tiempo, se vio obligado en una isla, que el calificó como isla-pez ya que parecía moverse de la misma manera que estos animales.

La historia más reciente de la isla de San Borondón

No solo tenemos documentación medieval que acredita de alguna manera la existencia de esta singular isla. A finales de los años cincuenta del siglo pasado, el periódico fotos de lesbianas ABC publicó una fotografía en la que se podía ver a lo lejos su silueta, acompañada por un llamativo titular en el que se decía que San Borondón había sido fotografiada por primera vez.

Una fotografía, a la que acompañaba un fantástico reportaje de Luis Diego Cuscoy, los cuales devolvieron a la memoria de los canarios una historia que había permanecido enterrada durante siglos. Y no fue el único documento gráfico que se conserva, ya que también se consiguieron capar imágenes suyas en cintas de vídeo.

A pesar de estos indicios, no tan fácilmente manipulables como ahora, muchos siguen sin fotosporno.tv creen que San Borondón sea algo más que una simple leyenda.

La Casa Winter, el gran misterio de las Islas Canarias

Ninguna casa de las Islas Canarias tiene tantas historias detrás como el palacete construido en la playa de Cofete, la Casa Winter. Una vivienda, que destaca por su torre circular adosada a uno de sus laterales, la cual se encuentra situada en la zona más desolada de la Península de Jandía en la isla de Fuerteventura. ¿Por qué es tan famosa esta casa? Vamos a descubrirlo.

Casa Winter

La Casa Winter, el gran misterio de las Islas Canarias

La casa, la cual toma su nombre de su dueño Gustav Winter, se construyó a lo largo del año  1946 y desde entonces ha estado rodeada de un halo de misterio, que nadie ha conseguido disipar. ¿Qué tiene de raro esta casa? La casa en sí nada, ya videos de lesbianas que es una construcción bastante normal, toda la polémica que la rodea se encuentra relacionada con la identidad de su dueño.

Según las malas lenguas, Gustav Winter era uno de los más de cien integrantes de la lista de espías alemanes que Inglaterra creó en 1945.  Una lista de hombre y mujeres, a los que supuestamente el Gobierno de Franco dio cobijo para evitar que fueran juzgados por los aliados.

¿Era Gustav Winter realmente un espía alemán? No es algo que podamos afirmar con certeza, ya que él siempre negó que hubiera ejercido esta profesión. Sin lesbianas follando embargo, el hecho de que construyera su casa en un lugar tan apartado y de tan difícil acceso, ha provocado que multitud personas, crean que Don Gustavo (como lo llamaban los habitantes de la zona) escondía oscuros secretos.

Leyendas que circulan sobre la Casa Winter

Existen multitud de disparatadas historias sobre esta construcción, entre las que gozan de mayor popularidad se encuentran las siguientes:

*Era un refugio para los submarinos alemanes. Admito que a mí también me parece algo bastante alocado, pero es una de las leyendas webcams porno más populares. Según se cuenta, los submarinos alemanes podrían acceder hasta los subterráneos de la casa, valiéndose del sistema de cuevas formado por la erosión marina.

*Fue un lugar en el que los alemanes hacían escala para escapar hacia América. O por lo menos eso es lo que muchos quisieron pensar, al ver cómo, tras varios proyectos fallidos, Gustav Winter colocó una valla para evitar el paso de los curiosos hasta bien entrados los 50. En el imaginario popular pervive la idea, que esta medida estuvo motivada porque Franco cedió todo aquel terreno a los alemanes para que pudieran aterrizar en la isla sin levantar sospechas.

* Vagonetas y explosiones. Cerca del lugar en el que se encuentra construida la casa, todavía hoy se puede ver abandonada una vagoneta de una empresa alemana llamada Krupp. Y no es el único rastro que se sale de lo común, ya que también es posible ver raíles que se dirigen hacia la cercana montaña. Dos indicios que multitud de personas han querido ver como una pista de los planes de Winter para unir ambos extremos de la isla con fines militares.

En esta misma línea, la de los túneles ocultos para unir de forma subterránea Cofete con Morro Jable, muchos lugareños dicen recordar que en aquella época se escucharon explosiones de gran potencia en las cercanías de la casa Winter.

¿Hay algo de verdad en estas leyendas? Probablemente sí, pero es algo que nunca sabremos, ya que la Casa Winter ahora pertenece a una empresa privada, cuyos fines desconocemos.